Desde el inicio de la actual gestión gubernativa se consideró de suma importancia formalizar la impresión de los libros que, desde su fundación, se han editado en la Tipografía Nacional. Para ello se creó la Editorial con personal y equipo permanentes y, por supuesto, se fortaleció este proyecto con los listados de autores y obras que representan lo más significativo de nuestra cultura. Tarea para la cual se creó el Consejo Editorial.

Este proyecto se propone, en espíritu, dar continuidad a otros que han quedado truncos, a partir del primer gran esfuerzo que significó la “Biblioteca Popular 20 de Octubre”, impulsada por la Revolución del 44. Obras valiosísimas de nuestra literatura y nuestra historia han sido reeditadas, luego de muchísimos años de haberse agotado en las librerías del país. Otras han sido incrementadas, de acuerdo a las nuevas realidades y al fortalecimiento de la democracia (y de todos los valores que ésta conlleva).

No olvidemos que el libro es el campo de batalla de nuestros sentimientos e ideas, que a partir de ellos trazamos nuestra visión de presente y consolidamos nuestros conocimientos. Sin el libro, nuestra conciencia crítica no se desarrollaría en su potencial. El libro es, y seguirá siendo, un instrumento insustituible para el avance de toda sociedad. Podrá variar su soporte físico, pero no su función.

Queremos también, con este proyecto, asumir nuestra responsabilidad social, de cara a la injusta distribución de la riqueza y a las grandes necesidades de desarrollo de nuestro país, editando libros que nos posibiliten la mejor comprensión de un mundo en cambio acelerado, con sociedades cada vez más complejas e interrelacionadas; y, libros, además, que nos hagan pasar un buen rato con su lectura. En conclusión: libros necesarios, accesibles a todos los guatemaltecos, con precios populares.